Niños de Palma Soriano con deseos de crear

ninos-ganas-crear-015

Palma Soriano.- Ser cantante o bailarín  no es utopía para quienes en cada actividad del centro o la comunidad regalan al público un gran espectáculo. A eso y mucho más aspiran los niños de la Escuela Especial Primero de Mayo de Palma Soriano.

Susurro de colores es el nombre de la unidad artística conformado por niños del centro que dirige la instructora de arte en la especialidad de danza Yanelis Verdecia Cervantes.

Poco tiempo de experiencia como instructora de arte ha bastado a Yanelis para encariñarse con sus alumnos y su profesión, al respecto comenta: “Cuando comencé en esta enseñanza supe que sería difícil, sin embargo me bastan estos cuatro años  para decir que no la cambiaría por ninguna otra”.

En el año 1961 fue creada en nuestro país la Escuela de Instructores de Arte. Transmitir los conocimientos artísticos para fomentar la cultura en cada rincón de la isla, se encontraba entre uno de sus principales objetivos.

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz definió lo importancia de este proyecto  para convertir a Cuba en Cuba más culto del mundo: “Los instructores de arte son artistas formadores de patriotas, formadores de revolucionarios y formadores de excelencias en el arte”.

La labor de jóvenes como Yanelis no es solo en la comunidad, se trata igualmente de transformar el entorno sociocultural en los centros escolares, es asì como esta instructora logra  vincular su pasión por las artes con el magisterio.

El trabajo con niños de la enseñanza especial requiere de mucho sacrificio -señala Yanelis -sin embargo cuando los veo bailar o cantar, sin temor a nada, me doy cuenta de lo importante que son las artes para que estos pequeños confíen en sí mismos y en sus capacidades.

Gladis Rodríguez Betancourt, directora de la escuela especial –subrayó- ¨la labor de los instructores de arte es fundamental para el desarrollo y formación de los niños, su trabajo sistematiza las estrategias formativas, esto lo hace un eslabón fundamental en esta cadena de preparación¨.

El mambo, el pilón, la contradanza son algunos de los ritmos que prefieren Marlem Marìa Mustelier, que cursa el cuarto grado y José Emilio Liseo, que este año egresa de la enseñanza. Esto no lo dicen sus palabras, sino la demostración que hacen para evidenciar que no solo conocen por nombre los bailes.

Entre risas termina la visita a este grupo artístico. La  complicidad de cada sonrisa confirma la conexión  especial entre los pequeños y su instructora.  Solo me pregunto ¿cómo logran hacerlo tan bien?, ella sonríe como si adivinara cada uno de mis pensamientos y contesta.

Lo que incita a estos niños a bailar es la imitación, sin embargo los deseos de crear y  el empeño los convertirán en los bailarines y cantantes del mañana, de eso no tengo duda. (Por: Irina Lassalle Tamayo. estudiante de periodismo)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sociedad y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s